La infanta Elena lleva el voto de castidad a rajatabla

Desde su divorcio, la infanta Elena no se ha acostado con otro hombre

La infanta Elena lleva el voto de castidad a rajatabla

La infanta Elena siempre ha destacado por ser la más Borbón de todo Zarzuela. La hija de Juan Carlos I era la opción ideal para suceder a su padre en el trono de España. Sin embargo, el nacimiento de Felipe VI acabó truncando el ascenso de una Reina que hubiera seguido todas las indicaciones por parte de su padre. Dentro de las ideas de Elena, siempre ha estado una clarísima fe religiosa, la cual ha hecho que la hija mayor de Juan Carlos I siempre haya tomado las decisiones más importantes de su vida, con base en lo que diga la religión.

Esta fuerte devoción religiosa por parte de la infanta Elena la ha llevado a una vida muy diferente y alejada de la del resto de sus familiares. Pues, lejos de haber estado con varias parejas, la hija mayor de Juan Carlos I y de la Reina Sofía ha mantenido su voto de castidad y después del divorcio no ha vuelto a tener relación alguna con ningún hombre.

La infanta Elena también demostró su fe religiosa a lo largo de su matrimonio con Jaime de Marichalar. El que fuera Duque de Lugo era un hombre al que le gustaba experimentar en la cama. Sin embargo, por las creencias de Elena, la infanta no se prestaba a acompañar a su marido a la hora de probar cosas diferentes mientras mantenían relaciones íntimas. Algo que acabó sumándose a los varios problemas que arrastraba la pareja.

Elena

Elena no aprueba ciertos comportamientos

Buena muestra de que Elena no va a acompañar a aquellos que no cumplan con los mandamientos de la religión cristiana, fue su ausencia de la boda de Nicolás de Grecia. La hija de Juan Carlos I no consideraba que fuera algo que había que celebrar y se negó a ir, poniendo de excusa la entrega de unos premios de los que podía ausentarse sin mayores problemas.

Así pues, lejos de seguir el ejemplo de pecadores como su padre o sus hermanos, la infanta Elena siempre ha mantenido a rajatabla su voto de castidad y se ha mantenido siendo una mujer absolutamente fiel y devota de la religión cristiana. Unas costumbres que le enseñó su madre y que sigue respetando a día de hoy.