La infanta Elena recibe la reprimenda de su hermano por la vida de excesos de Victoria Federica
Felipe VI está muy disgustado con los escándalos de Victoria Federica

Uno de los grandes objetivos de Felipe VI, desde que llegó al trono de España, no ha sido otro que el de acabar con los escándalos que hace décadas que acompañan el día a día de la Casa Real. En este sentido, el monarca español no reparó en esfuerzos ni a la hora de tomar decisiones drásticas como lo fueron las expulsiones de Juan Carlos I o de Froilán de Marichalar, que fueron enviados a Abu Dabi para evitar que siguieran siendo noticia para mal, cada vez que aparecían en la portada de una revista.
De este modo, las constantes faltas de comportamiento por parte de Victoria Federica han llevado al límite a Felipe VI. El Rey de España no quiere tener que desterrar a nadie más. Sin embargo, la hija de la infanta Elena no se lo está poniendo nada fácil. Es por este motivo que la hija mayor de Juan Carlos I ya ha sido reprendida en varias ocasiones por culpa de los comportamientos de Victoria Federica.
Según han revelado medios cercanos a Zarzuela, no han sido pocas las ocasiones en las que Felipe VI se ha enterado de las peripecias de su sobrina. Victoria se ha acostumbrado a la vida nocturna de Madrid por donde sale de jueves a domingo. Una situación que ha empeorado por culpa de la costumbre de Victoria Federica de acabar verdaderamente perjudicada cada vez que entra a un local nocturno.
Los escoltas de Victoria Federica tienen doble trabajo
Además, por si no fuera poco el hecho de ver como Victoria llega a Zarzuela en pésimas condiciones, los escoltas de la hija de Elena tienen que realizar un doble trabajo cada vez que la joven sale de noche. Y es que, ya se ha convertido en algo habitual ver como el equipo encargado de velar por la seguridad de Victoria Federica, tiene que inspeccionar varios teléfonos para hacer desaparecer imágenes en as que se ve como la joven no puede ni mantenerse de pie.
Así pues, Felipe VI se ha visto obligado a dar más de un toque de atención a la infanta Elena, por culpa del pésimo comportamiento de Victoria Federica, que ha perdido el norte por culpa de la fiesta de Madrid.