Alberto de Mónaco ha recibido tratamiento urgente por el empeoramiento repentino
El Príncipe Alberto necesita un cambio de dieta urgente

Alberto de Mónaco y la Princesa Charlene son como la noche y el día. Mientras que el máximo representante de la Casa Real de Mónaco destaca por tener una fama pésima y una imagen más que deteriorada por todo lo que ha estado haciendo en a lo largo de su vida, Charlene ha brillado por ser una mujer recta, educada y con unas formas ideales para representar a la Realeza. Lo que ha servido para que la sudafricana disfrute de una imagen pública fantástica. Una serie de diferencias que también van mucho más allá del comportamiento de cada uno de los Príncipes de Mónaco.
En este mismo sentido, otra gran diferencia fácilmente apreciable es la que muestra en su aspecto físico. Y es que, mientras que Charlene muestra una línea corporal fina y cuidada gracias a su pasión por el deporte, Alberto II está en una pésima forma física que lo ha llevado a convertirse en un serio motivo de preocupación para los médicos encargados de cuidar al Príncipe de Mónaco.
A lo largo de estos últimos meses hemos visto a Alberto II en un estado físico que invita a estar seriamente preocupado. El Príncipe de Mónaco está a años luz de tener el peso ideal para una persona de su altura. Una situación que es realmente preocupante, ya que su cuadro va empeorando con el tiempo y que lo lleva a tener predisposición para sufrir problemas de salud relacionados con el corazón y la circulación.
Los médicos de Mónaco preparan un tratamiento de impacto
La realidad es que el punto en el que Alberto de Mónaco se encuentra es muy preocupante. Una situación que ha llevado al equipo médico encargado de velar por la salud de los Príncipes de Mónaco a tomar medidas de impacto para acabar con el sobrepeso de Alberto II. Sin embargo, todo dependerá de la voluntad del Príncipe monegasco, que es el que tiene que dejar de comer mal para comenzar a hacer una dieta sana y equilibrada que lo devuelva a un peso cercano al ideal para él.
Así pues, en Mónaco están realmente preocupados por el empeoramiento constante del Príncipe Alberto, que, por culpa del sobrepeso está jugando con mucho riesgo con su salud, la cual corre el riesgo de empeorar repentinamente si no comienza a cuidarse.