Casa Real confirma el peor temor de Letizia, vuelve a casa en junio

Un giro inesperado en la Casa Real pone a prueba la estabilidad familiar

Casa Real confirma el peor temor de Letizia, vuelve a casa en junio

Letizia Ortiz, cuando se casó con Felipe VI, no fue bienvenida con los brazos abiertos en la familia real. Como plebeya, su llegada a la Casa Real estuvo marcada por las fricciones, especialmente con el rey emérito Juan Carlos I, quien la veía como una amenaza a la tradición de la familia Borbón. Durante años, Letizia soportó una serie de desplantes y frías actitudes por parte de los miembros más tradicionales de la monarquía. Sin embargo, lejos de rendirse, supo jugar sus cartas con astucia.

Aprovechando las controversias que rodearon al rey Juan Carlos I, como el escándalo del caso Nóos, Letizia no solo se ganó la simpatía popular, sino que consiguió que Felipe VI tomara decisiones clave que la elevaron a un rol mucho más influyente. En 2014, logró que su suegro abdicara, y en 2020, forzó su exilio a Abu Dabi, lo que permitió a la Casa Real alejarse de los escándalos y centrarse en una nueva imagen. Este distanciamiento fue visto como una victoria personal para Letizia, quien por fin pudo consolidarse como la figura central del reinado junto a Felipe VI y sus hijas.

Juan Carlos I

El regreso de Juan Carlos I: un regreso inevitable

Sin embargo, el sueño de Letizia de mantener a Juan Carlos I fuera de la escena real podría estar llegando a su fin. El deterioro de la salud del emérito ha llevado a la Casa Real a considerar su regreso a España. Con su movilidad seriamente comprometida por problemas de salud, Juan Carlos I podría regresar a España en junio para pasar sus últimos años en una mansión en La Florida, cerca de Zarzuela, pero lo suficientemente alejado como para evitar la incomodidad de una convivencia directa.

Este regreso representa una amenaza para la tranquilidad de Letizia, quien temía que, a pesar de todos sus esfuerzos por distanciar a la familia de su marido de los Borbón, el pasado siempre regresaría a su vida. 

Este regreso marca el fin de una era de distanciamiento, y Letizia se enfrenta ahora a la realidad de que su lucha por redefinir la monarquía podría no ser suficiente para borrar el legado del pasado.