El Príncipe Alberto es acusado de una conducta poco respetuosa con las mujeres
Alberto de Mónaco se ha acostumbrado a tener todo lo que ha querido

La vida matrimonial de Alberto de Mónaco siempre ha estado marcada por las infidelidades. El Príncipe monegasco destaca por ser una persona absolutamente incapaz de mantener el respeto hacia su mujer. Una Charlene a la que ha engañado en centenares de ocasiones y, según medios franceses, con hombres y mujeres. Una situación que ha acabado destruyendo cualquier tipo de estabilidad mental de Charlene, la cual, por culpa de las actitudes por parte de su marido acabó teniendo que abusar de los ansiolíticos y somníferos para paliar los efectos del estrés y la ansiedad en el día a día.
Ante esta situación, según ha revelado la exmodelo española Judit Mascó en el programa Al cielo con ella, Alberto de Mónaco tuvo unas pésimas formas a la hora de acercarse a ella. Y es que, parece que la forma del Príncipe monegasco para seducir a las mujeres y conseguir lo que quiere, es a través de la insistencia y de no aceptar un no por respuesta. Algo que se describe en un polémico diario redactado en los años 90.
La exmodelo española confirmó que las formas de Alberto de Mónaco nunca fueron buenas con ella. La insistencia por parte del Príncipe fue constante para conseguir que Judit Mascó y otras tantas mujeres aceptaran mantener relaciones de cama con él. Una situación que generaba una gran incomodidad en todas aquellas chicas que rodeaban a Alberto II, las cuales sabían que negarse no servía de nada. Pues el Príncipe no aceptaba que le negaran nada.
Alberto de Mónaco se enfrenta a la peor acusación posible
La realidad es que, de ser ciertas las acusaciones que aparecen en dicho diario y las que ha realizado Judit Mascó, Alberto de Mónaco se podría estar enfrentando a las peores acusaciones posibles. Y es que si ya tenía una mala reputación por ser un hombre infiel, el hecho de que pudiera acosar a mujeres empeoraría todavía más la imagen pública del Príncipe de Mónaco.
Así pues, en la Casa Real de Mónaco tienen motivos de sobra para estar preocupados con el futuro de un Alberto II, que ha sido acusado de acosar a mujeres y de no aceptar ni un solo no por respuesta.