El penúltimo capítulo del dramón que vive el Parma

Los jugadores tendrán que lavarse las camisetas en cas, mientras se subastan los muebles del vestuario para sacar dinero

El penúltimo capítulo del dramón que vive el Parma

Propio de un equipo de barrio más que de la Serie A italiana. El Parma vive una de las etapas más tristes de su historia y la desesperación ha llegado hasta el punto que los jugadores se plantean limpiarse la camiseta en casa y organizar ellos mismos el viaje a Génova este fin de semana para enfrentarse al equipo local. El capitán del Parma, Alessandro Lucarelli, aseguró que el equipo prepara el desplazamiento, ya que no podrá contar con el autocar, embargado por las administraciones competentes. Lucarelli ha lamentado, además, que nadie de la Lega Calcio se ha interesado por los jugadores.

 

No es la única medida de urgencia para salvar la cara. La gravísima crisis económica del colista ha motivado que el equipo se las ingenie para recolectar algo de dinero. Así, los elementos más importantes y emblemáticos de los vestuarios del Parma saldrán a subasta el próximo 5 de marzo. El anuncio de dicha subasta ya aparece en la página web de ventas judiciales de Parma desde este miércoles por la mañana con su precio, foto y la fecha a partir de la cual se pueden adquirir on-line. Las banquetas del vestuario que suelen utilizar el técnico Roberto Donadoni y sus ayudantes, se venden a partir de 2.000 euros; 3.000 cuesta una cinta fitwave y 300 y 400 otros aparatos del gimnasio. "Vestuarios de aluminio con cajones portaobjetos", se puede leer en este anuncio.

 

Los jugadores y empleados siguen sin recibir las nóminas prometidas por Gianpietro Manenti, el último de los cinco presidentes que han desfilado en los últimos siete meses y el alcalde de la ciudad, Federico Pizzarotti, ha salido a la palestra con estas sorprendentes declaraciones: “El Parma es un club de Primera no una charcutería. Si no hay dinero en una cuenta italiana para hacer frente a los gastos más inmediatos, es evidente que algo hay detrás”. Pizzarotti no cree en “los problema técnicos” que aduce Manenti para justificar que la ausencia de pagos.

 

El Parma ya aplazó el domingo pasado contra el Udinese, porque no tenía dinero ni para abrir el campo y viajará a Génova con coches particulares para jugar. La semana pasada embargaron 4 furgonetas por antiguas deudas de 100.000 euros, hace un par de días también embargaron los coches del cuerpo médico y ayer le tocó a los banquillos del vestuario y algunos aparatos del gimnasio.