Trasciende la última disputa entre Luis Enrique y la ejecutiva del Barça

El técnico aprieta para que Dani Alves siga en el Barça. Una decisión 'impopular' en los despachos que ha abierto más brecha entre un sector de la cúpula y el técnico

Trasciende la última disputa entre Luis Enrique y la ejecutiva del Barça

Alves no está por historias. Y, además, tiene memoria. El fútbol es un negocio y él la mejor muestra de ello. 

 

Que Dani Alves no cuenta con las simpatías de casi la totalidad de la directiva del FC Barcelona no es noticia. El brasileño vive sentenciado por los mandatarios azulgranas desde el pasado verano cuando intentaron colocarlo en el mercado sin suerte y tuvieron que tragar con las "formas y pintas", en palabras de un ejecutivo del club, un año más.

 

La cuenta atrás de Dani en el Barcelona -finaliza contrato este 2015- iba como un tiro, pero la ya famosa sanción FIFA y la incapacidad del club para atar a un relevo de garantías para 2016 -Danilo- ha supuesto un parón en una decisión ya tomada: "No encontrarás a un directivo que hable bien de Dani. No lo pueden ni ver. Pagarían por verlo fuera del Barça ya", explica la misma voz.

 

El contratiempo, que impide al Barça fichar hasta 2016, está obligando a algunos dirigentes azulgrana a morderse la lengua en el 'caso Alves': "Luis Enrique quiere su continuidad. No hay nadie mejor en el equipo, ni el filial", detalla un miembro de la cúpula a este medio. El técnico aprieta para que Dani siga en el Barça. Una decisión 'impopular' en los despachos que ha abierto más brecha entre un sector de la cúpula y el técnico. "Bartomeu no quiere conflictos con Luis -por el entrenador- En el club es 'vox populi' que el año que viene no seguirá. Y no por nosotros. Dile al 'papá' de Messi que se queda otro año y te dirá: ¿cómo hacemos para irnos? Pero el presidente cree que debe sentirse importante de aquí al final. Seguir en el club dependerá de que éste -por Luis Enrique- gane algo. Y quiere a Alves bien, tranquilo y con el futuro resuelto", afirma un miembro de la ejecutiva a este medio. 

 

Con Alves haciendo el petate rumbo a su salida del Camp Nou y la prensa afín golpeando al barcelonismo y al entorno del futbolista con el fichaje de Danilo -será cosa de Madrid y United- el Barcelona ha entendido tarde -mejor que nunca- la opinión de 'Lucho' -la mejor opción para salir del apuro es la que tiene el casa: Alves- se impone. Desde la comisión deportiva se han empezado ha tender nuevos puentes de diálogo con la representante del jugador, Dinorah Santa Ana, para llegar a un acuerdo que selle la continuidad del futbolista en el Camp Nou más allá de 2016.

 

Unas condiciones para seguir que para Dani son, ahora más que nunca, inamovibles: 11 millones de euros brutos por temporada, lo mismo que viene cobrando hasta la fecha y tres años de contrato. Por debajao de esta cifra, el brasileño y los suyos ya han avisado que no se sentarán ni a hablar. El Barça por su parte estaría dispuesto a llegar a dos años y un tercero opcional con una rebaja considerable de los emolumentos.

 

El lateral brasileño conoce las circunstancias 'extraordinarias' por las que atraviesa la entidad -la sanción FIFA; el nivel de Montoya; el peor nivel de Douglas; la ausencia de recambios de garantías en el Barça B; o experimentos de reconversión a lateral (Bartra o Pedro)- para exigir un contrato con las mismas condiciones que ahora, mientras que el club, que solamente contemplaba renovar al jugador si es a la baja, deberá empezar a pensar en 'grande' si quiere agarrarse a la opción Dani.



Alves, que puede negociar libremente con cualquier club desde el pasado 1 de enero, quiere conseguir un último gran contrato (tiene 31 años) y le da igual que sea en el Barça o en el extranjero.

 

Luis Enrique se queda solo

El brasileño vive sentenciado por los mandatarios azulgranas que ya el pasado verano intentaron colocarlo en el mercado sin suerte. Un Alves que suele ser uno de los más castigados por la dirigencia azulgrana. La 'cantada' en el gol del Málaga en partido de Liga en el Camp Nou esta misma temporada despertó las iras de varios de los presentes en el palco que no dudaron en señalar la responsabilidad de la derrota en una acción de "chulería" innecesaria. Unas críticas que reaparecierno en el cruce ante el Manchester City en Champions. La lamentable patada propinada por el carioca a raíz del cambio volvió a generar una oleada de WhatsApp cruzados entre varios de los capitostes del club señalando la "vergüenza para el Barça" de tener a un jugador como Dani.