Polémica y decepción en Girona: el Lugo les priva de un ascenso histórico
Los gallegos empataron en el último minuto. En el 94 el colegiado anuló un gol al Girona y acto seguido suspendió el choque por un botellazo. Se reanudaron los 40 segundos que faltaban. Nada cambió.

Esto es el fútbol en estado puro. El Girona lo tenía todo a su favor, incluso se puso por delante en la primera mitad. Pero Caballero empató en el 90, un mazazo de proporciones únicas para los gerundenses. La primera división tendrá que esperar para los de Machín, todavía les queda la posibilidad del playoff, aunque muy tocados anímicamente.
El Girona sabía lo que se jugaba hoy, y salió a resolver desde el principio. Aupado por su afición arrancó el choque de manera fulgurante. Quería finiquitar el asunto lo antes posible, pero no tuvo acierto en los metros finales. A la media hora apareció el Lugo, que también quería mostrarse. Aunque no se jugaban nada sobre el césped, empezaron a complicarle las cosas a los locales.
La gloria parecía esperarle a Fran Sandaza. En el 43, justo antes del descanso, se aprovechó de un pase en profundidad de Granell, espero a que el guardameta gallego se tirara a la izquierda y él convirtió el gol por la derecha. La tensión desapareció y las gradas ya festejaban lo que parecía que era el ascenso. "A primera, a primera", se podía escuchar.
Pero el Lugo no había ido a Girona para ser una mera comparsa de los catalanes. Mucho se hablará de la entrega de los gallegos cuando no se jugaban nada, pero lo cierto es que demostraron profesionalidad. Apareció Becerra en la segunda mitad para salvar en varias ocasiones a su equipo, y sólo era un aviso. El fútbol cuando quiere es cruel, y eso ocurrió en el 91. Caballero empató de un testarazo inapelable. Montilivi enmudeció.
A partir de ahí llegó la polémica. Dos minutos más tarde Lejeune consiguió un gol que el colegiado anuló por fuera de juego. La grada se enfureció y un objeto alcanzó al asistente en la banda. Sánchez Martínez suspendió el choque cuando sólo faltaban 40 segundos. Parecía que todo había acabado. Un cuarto de hora después, ya el estadio casi vacío, se jugaron los segundos que restaban. Nada cambió el marcador. La decepción en Girona fue enorme. "Manos arriba, esto es un atraco" fue lo más escuchado mientras la afición se escurría por las calles de la capital catalana.
Toca esperar. El Girona jugará el playoff junto a Zaragoza, Las Palmas y Valladolid.